¡Llega el momento de pensa en qué vamos a hacer en verano!¡Se acerca esa gran decisión de decidir a qué clase de campamentos asistirán nuestros hijos! Independientemente de si nos decantamos por un campamento de mar o de montaña, siempre vamos a tener que dormir y protegernos del frío. Hoy os vamos a dar unas pistas para poder escoger el saco de dormir que mejor se adapte a cada uno de los campamentos.

Para acertar en la elección, tenemos que hacernos algunas preguntas:

1ª PREGUNTA: ¿A qué temperaturas vamos a dormir?

Todos los sacos tienen un rango de temperaturas que el fabricante nos recomienda para  su uso. Nuestra temperatura de referencia y la que indica en las fundas de los sacos, va a ser la que el  fabricante llama temperatura de confort, que es la temperatura a la que el fabricante nos asegura que dormiremos a gusto y sin pasar frío.

Para la correcta elección debemos informarnos de las temperaturas mínimas a las que estaremos expuestos. Nuestra temperatura de confort no debería ser superior a las temperaturas mínimas del lugar donde pasaremos la noche. Si dormimos con un saco cuya temperatura de confort es de 10 º C  y es posible que rondemos los 0º C durmiendo pasaremos frio. Si dormimos por encima de nuestra temperatura de confort, abriremos cremalleras y podremos pasar una buena noche.

Si queremos escoger un saco de dormir para un campamento de verano y hace calor, se recomienda seleccionar sacos con una temperatura de confort de 20-25 grados pero deberemos tener en cuenta que esto nos limitará la utilización del saco de dormir únicamente a los meses de verano. Otra opción para estas épocas puede ser la sábana-saco, que es como las que podemos tener en casa pero cerradas.

Saco de dormir

2ª PREGUNTA: ¿Vamos a transportarlo en una mochila durante días o lo llevaremos a un camping en coche y el peso no importa?

Un saco de dormir de travesía por montaña o para usarlo en el camino de Santiago, intentaremos que sea ligero para que nos cueste menos esfuerzo llevarlo y nos abulte menos en la mochila. Esto se consigue con mejores materiales y estrechando el saco (forma de sarcófago), consiguiendo una temperatura de confort baja con poco peso y volumen.

Si vamos a usarlo en camping y no tenemos que transportarlo en nuestra espalda durante días, podemos optar por un saco más cómodo y ancho, pesará y abultará más pero dormiremos más cómodos.

En el caso de los campamentos de verano debemos pensar en si vamos a tener que llevar el saco de dormir dentro de la mochila durante mucho tiempo o si por el contrario nos bajaremos del coche o el autobús y podremos descargar todo nuestro equipaje y  no tocarlo ya durante toda la estancia.  En el primer caso nos decantaríamos por un saco de travesía y en el segundo caso por un saco de camping.

Saco de dormir
Saco de dormir

3ª PREGUNTA: ¿Qué talla de saco uso?

La talla del saco de dormir va en función al tamaño. Un saco que nos quede grande puede hacer que pasemos frio ya que nuestro cuerpo no podrá calentar de manera adecuada el volumen de aire que le sobra y tendremos perdidas de calor. En un saco de dormir pequeño estaremos incómodos o no cabremos.

En los sacos de camping no es tan importante la talla ya que habitualmente no solemos tener temperaturas muy bajas y prima la comodidad. Para los más pequeños e inquietos, suelen ser más cómodos estos sacos de forma cuadrada.  

En los sacos tipo sarcófagos o momia, los más  usados en travesías, escogeremos la talla adecuada en función de nuestra altura, así conseguiremos acercarnos de manera adecuada a la temperatura de confort que nos dice el fabricante.

Saco de dormir

4ª PREGUNTA: ¿Qué diferencia un saco de pluma a uno de fibras?

Esta es la eterna pregunta….

  • La  pluma es más ligera que la fibra para dar el mismo calor y se comprime más, su gran ventaja.
  • En condiciones de humedad la fibra se comporta mejor y no pierde tanta eficiencia como la pluma.
  • La fibra necesita menos cuidados y se lava mejor.
  • La pluma mantiene sus propiedades si se cuida bien durante más años.

Estas son algunas de las principales diferencias….aunque es un debate que da para mucho y hoy en día hay muchos tipos de fibras.

Contestándonos a estas preguntas seguro que ya tenemos más claro cuál debería ser nuestro saco. Ahora solo queda disfrutar de los próximos campamentos.

¡Nos vemos por el monte!